No entiendo por qué tanta alharaca con respecto al apoyo tácito que Ecuador le dio a Chile ayer con respecto al diferendo martítimo con nuestro país. Como si no fuera algo lógico y previsible. Soberbia, no hallo otra palabra para definir la actitud de nuestra Política Exterior hacia sus vecinos. Soberbia y torpeza son aquellas que retumban más en mi cabeza ahora. Parece que para Alan García Pérez y José Antonio García Belaúnde los peruanos estamos viviendo en una especie de Australia sudamericana, donde el crecimiento económico sostenido, la estabilidad jurídica y la buena voluntad de sus vecinos hacen del nuestro un país sin conflictos, donde todo se resuelve jurídicamente, donde los conflictos políticos no existen, donde el Derecho Internacional se respeta por todos y donde los negocios siempre se van a manejar por "cuerdas separadas" de la voluntad de los políticos. O no quieren ver la realidad del mundo exterior, o es que realmente se creen que el Perú no podría ser mejor de lo que es ahora.
Es esa soberbia, así como la falta de criterios de seguridad nacional y buena vecindad la que nos ha llevado a cometer desbarajustes tales como estos (mencionaré algunos de los que me acuerdo ahora):

- Decir que la reunión de Dmitry Medvevev con Hugo Chávez es una amenaza para la región (sólo para quedar bien con Estados Unidos). Esto sucedió AL DÍA SIGUIENTE DE HABERLO RECIBIDO. REALMENTE INSOLITO.
- Darle asilo a Manuel Rosales justo cuando Venezuela tenía la intención de llevar la fiesta en paz con nosotros. Nuestro país no ganó nada y perdió mucho.
- Mandar a callar a Evo Morales, pero por otro lado decir que los chilenos "se pueden molestar".
- Dar asilo a bolivianos perseguidos por genocidio. ¿No que habíamos encarcelado a alguien por dicho cargo?
- Olvidar las consecuencias que tendria en Ecuador el tema de la Haya, dejándolo como siempre todo al "piloto automático" del Derecho y la Moral Internacional. (Por cierto, Juan Pablo Lira es ahora embajador chileno en Ecuador, ¿les suena ese nombre?)
- La peor de todas, pensar que Estados Unidos saltarán por nosotros al final.
- Comprarnos pleitos que no son nuestros y así varias perlitas... en próximos posts las iré colocando aquí...

¿Una analogía doméstica para esto? Es algo así como pensar que por llevarse bien con los profesores el lorna del salón logrará evitar ser golpeado a la salida por el gordo con el polo de Cannibal Corpse que repitió segundo de secundaria cuatro veces.

Hagamos una comparación: En octubre del 2008, mientras todo el mundo tenía la mirada puesta en las Olimpiadas de Beijing, la pequeña Georgia, exrepública soviética, atacó militarmente las provincias separatistas prorusas de Abjazia y Osetia del Sur, fronterizas con Rusia. Fuera de todas las implicancias geoestratégicas que tienen éstas áreas para el tránsito de energía de Rusia a Europa, la moraleja del asunto es que el gobierno georgiano estaba seguro que siendo un país económica y militarmente insignificante en comparación con el temible oso ruso, sus aliados en la Unión Europea y la OTAN saltarían a defenderlo. Craso error. Ninguno de los dos organismos lo hizo, a pesar de ser formalmente sus aliados, todas las estrategias diplomáticas realizadas no conllevaron sanciones hacia Rusia, lo cual en los hechos era un saludo a la bandera. Estarían los europeos dispuestos a pelearse con el país que les provee el 80% del gas que consumen? El diferendo gasístico que se produjo en enero entre Rusia y Ucrania mostró lo que les podría pasar.

Como siempre en la historia, la realidad de la economía pudo más que toda la diplomacia del mundo. Nadie depende de nuestros recursos naturales, ni somos un país con una economía de relevancia internacional. No se engañen, amigos de Cancillería, si alguien nos ataca, nadie va a saltar por nosotros. En Política Exterior todo es posible.
En este escenario el presidente Alan García no es el Kevin Rudd de Sudamérica, sino más bien una especie de Mikhail Saakashvili, guardando las distancias entre nuestros pacíficos países y los conflictivos Balcanes euroasiáticos. Por el bien de nuestro país esperemos que nuestro presidente, así como el que le seguirá en el caso de la Haya, tengan mejor suerte que su homólogo georgiano.

PD: Para aquellos a quienes les gusta la política ficción, les dejo un post del blog Con Nuestro Perú, en donde se narra una historia alternativa que va al 2013 sobre lo que pasará luego de del fallo en la corte de la Haya. Un cuento de terror.


2 comentarios:
JAJAJAJAJA! Bueno, veamos si ahora son capaces de cargar con nuestra cruz, con esta propagación de la porcina en Lima.
No lo creo, la clase acomodada peruana es un excelente segmento de mercado, especialmente para los laboratorio.
Buen post, pense que toda la blogosfera peruana se habia comprado la propaganda de los periodicos. Un poco de criterio nos les vendria mal a los que paran azuzando la xenofobia en el pais. Vecinos son vecinos y como dices USA no nos ayudara si las cosas se ponen feas...
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